Colaboradores

sábado, 25 de agosto de 2012

DIEZ SECRETOS PARA EL AMOR ABUNDANTE

El primer secreto del amor abundante es EL PODER DEL PENSAMIENTO. 
El amor comienza con el pensamiento.
Nos convertimos en lo que pensamos.
Los pensamientos amorosos crean experiencias y relaciones amorosas.
Las afirmaciones pueden cambiar nuestras creencias y pensamientos acerca de nosotros mismos y de los demás.

El segundo secreto del amor abundante es EL PODER DEL RESPETO.
No puedes amar a nada ni a nadie a menos que antes lo respetes.
La primera persona que merece tu respeto eres tú.

El tercer secreto del amor abundante es EL PODER DE LA ENTREGA.
Si deseas recibir amor, ¡todo lo que tienes que hacer es darlo!
Antes de comprometerte a una relación, no te preguntes por lo que la otra persona te pueda dar, sino por lo que tú puedes aportarle a ella.
La fórmula secreta de una relación amorosa, feliz y para toda la vida es centrarte siempre en lo que puedes dar, en vez de en lo que puedes sacar de ella.

El cuarto secreto del amor abundante es EL PODER DE LA AMISTAD.
Para encontrar un amor verdadero, primero debes encontrar a un amigo o a una amiga verdadera.
El amor no consiste en mirar a los ojos del otro, sino en mirar juntos en la misma dirección.
Si deseas introducir amor en una relación, primero debes aportarle amistad.

El quinto secreto del amor abundante es EL PODER DEL CONTACTO FÍSICO.
El contacto físico modifica una de las expresiones más poderosas del amor, destruye barreras y crea vínculos entre la gente.
El contacto físico altera nuestro estado físico y emocional y nos hace más receptivos al amor.
El contacto físico nos ayuda a que el cuerpo sane y enternece el corazón. Cuando abres tus brazos, estás abriendo el corazón.

El sexto secreto del amor abundante es EL PODER DEL DESPRENDIMIENTO.
Si amas algo déjalo libre.
Si vuelve, es tuyo; si no lo hace, nunca lo fue.
Incluso dentro de una relación amorosa, la gente necesita tener su propio espacio.
Amar significa desprendernos de nuestros miedos, prejuicios, ego

El séptimo secreto del amor abundante es EL PODER DE LA COMUNICACIÓN.
Cuando aprendemos a comunicarnos abiertamente y con sinceridad, la vida cambia.
Deja que la gente a la que amas sepa que la amas y aprecias.
Nunca tengas miedo a pronunciar las palabras mágicas: "TE QUIERO".

El octavo secreto del amor abundante es EL PODER DEL COMPROMISO.
Si deseas amor en abundancia, debes establecer el compromiso de lograrlo, un compromiso que se reflejará en tus acciones y en tus pensamientos.
El compromiso es la verdadera prueba de que el amor está presente.
Si quieres tener una relación con amor, debes comprometerte a crear la relación que quieres.
El compromiso distingue una relación frágil de una sólida.

El noveno secreto del amor abundante es: EL PODER DE LA PASIÓN.
La pasión enciende el amor y lo mantiene vivo.
Una pasión duradera no proviene exclusivamente de la atracción física, sino que se origina gracias a un profundo compromiso, entusiasmo, interés y fascinación por la otra persona.

El décimo secreto del amor abundante es EL PODER DE LA CONFIANZA.
La confianza es esencial para establecer una relación con amor.
Si un miembro de la pareja está cegado por la sospecha, la ansiedad y el temor, el otro se sentirá atrapado y emocionalmente ahogado.
No puedes amar a una persona plenamente a menos que confíes en ella. 

martes, 14 de agosto de 2012

LA DECEPCIÓN

La decepción es un sentimieno de insatisfacción que surge cuando no se cumplen las expectativas sobre un deseo o una persona. Se forma en unir dos emociones primarias, la sorpresa y la pena. 

La decepción, si perdura, es un desencadenante para la frustración y mas adelante, la depresión.

 Similar al arrepentimiento, se diferencia en que el sentimiento de arrepentimiento se enfoca básicamente en fallas en elecciones personales mientras que el de decepción se enfoca más en la insatisfacción proveniente del aspecto externo. Es una fuente de estrés psicológico.

 Cuando la razón indica decepción hay que darle paso a la razón para que no sufra el corazón

Juan Guillermo Arenas Marin

 La decepción se presenta cuando le adjudicamos a una cosa, situación o persona atributos que no tiene y "descubrimos" que no los posee.

Entonces, podemos desilusionarnos, desencantarnos, frustrarnos, contrariarnos, ponernos bravos o caer en despecho, desesperanza, tristeza, amargura, desánimo o depresión, por el fiasco que tuvimos.

Aunque las decepciones, las más de las veces, dependen de la forma como nosotros mismos percibimos, sin duda que también las provocan los engaños, sobre todo cuando alguna persona falta a la verdad en lo que nos dice, hace o pretende retraerse de lo pactado o que deshaga algo.

En el campo del amor, siempre la pareja despierta sentimientos, ilusiones, esperanzas especialmente atractivas, e imágenes-objetivos hacia el futuro. Se quiere ser feliz, tener un hogar, hijos y éxito profesional conjunto, entre tantas cosas. Cuando estas representaciones mentales no se logran, surgen decepciones de vida. En innumerables casos, las parejas cuando se enamoran, se ven mutuamente a través del prisma del amor. Esto distorsiona la realidad. Así se pueden minimizar o ignorar defectos personales e incrementar o distinguir virtudes inexistentes. Luego, ya cónyuges, se descubren tal y cual son y sobreviene el desengaño, la decepción. De la ilusión pasamos a la desilusión. Se sale del engaño o del error de apreciación en que se estaba.

En otras ocasiones la publicidad engañosa, la propaganda política o la sobreventa de una idea o producto nos lleva a crear expectativas personales en torno a algo o alguien que al no darnos o proveernos lo esperado nos decepciona.

Lo primordial para no ser decepcionados permanentemente, es intentar ser lo más objetivos que podamos, no crearnos falsas esperanzas, evaluar las situaciones evitando juicios emocionales, y valorar y apreciar a las personas en su justa dimensión.

La otra cuestión que se nos presenta es que seamos nosotros mismos quien decepciona a un tercero y este nos dice: "¡Me has decepcionado!". Lo cual suele provenir de un ser querido, padre, hermano, pareja o hijo, y nos llena de dolor y angustia. Para prevenir que esto ocurra nunca mintamos, no aparentemos ser lo que no somos, seamos auténticos y mostremos nuestras virtudes así como los defectos.


viernes, 10 de agosto de 2012

5 sencillos pasos podrás disfrutar de una hermosa sonrisa

1- Evita ingerir comidas que contengan colorantes tales como café, refrescos, el jugo de uva, el vino tinto, los arándanos, las moras, entre  otras cosas que provoquen manchas
2- Evita Fumar: El habito de fumar es produce manchas en los dientes y hace que luzcan amarillentos. Visita a tu Odontólogo con mayor frecuencia para una limpieza y blanqueamiento dental especial si eres fumador constante.  Además es importante que hagas buen uso de tu cepillo de dientes y debes tener un estricto cuidado de los dientes.
3- Realizate un sencillo blanqueamiento dental  2 veces al año
4- Asiste a tu consulta odontólogica cada 6 meses
5- Cepilla tus dientes 5 veces al dia: al levantarte, despues de desayunar, de almorzar y cenar , asi como antes de acostarte

LA IMAGINACION


Imaginación es la capacidad que tiene la mente humana para representar en el pensamiento las imágenes de cosas o hechos reales o ideales.
A través de la percepción tomamos conciencia del mundo que nos rodea, pero además de esto, tenemos también la capacidad de volver nuevamente a representar en nuestro pensamiento estas vivencias, aunque ya no tengamos ante nosotros el objeto o escena percibidos. Para ello, lógicamente juega un papel esencial la memoria o facultad de recordar.
Mediante la imaginación podemos «ver sin ver», es decir, somos capaces de reproducir en imágenes todo cuanto queramos, ya sea real o falso. Lo mismo podemos repasar en nuestra mente la configuración de nuestra casa, aunque no estemos en ella, como si contemplásemos una fotografía, que inventarnos algo fantástico, como un elefante sin orejas y de color azul.
En la imaginación existen varios grados de claridad, desde imágenes borrosas hasta reproducciones nítidas y exactas a la realidad. Naturalmente esta función variará mucho de unas personas a otras y depende de su potencia intelectual.
Tal vez lo más importante de esta facultad mental sea el aspecto creativo de la misma. Podemos imaginar e inventar sin límite alguno, sabiendo que no tiene por qué ser algo real. Aquí radica uno de los más grandes legados del género humano: el arte. Sin imaginación no existiría la expresión artística en cualquiera de sus modalidades (pintura, música, literatura, etc.). Tampoco existiría el progreso, pues no habría inventores ni investigadores, que fundamentan su trabajo en la imaginación. La imagen inventada se crea en la mente y luego, si es factible, se elabora en la realidad.
Hay dos tipos de imágenes del pensamiento que, por su peculiaridad, merecen ser destacadas:
La imaginación eidética. Es una facultad bastante desarrollada en los niños, pero que se tiende a perder con el crecimiento, aunque algunas personas son capaces de conservarla. Consiste en la capacidad de percibir en la mente una imagen con toda nitidez y exactitud aunque ya no esté presente en la realidad. No sólo se recuerda, sino que se puede ver como si estuviera proyectada en una diapositiva sobre una pared, con gran realismo e incluso corporalidad. Estas personas, así dotadas, son capaces de relatarnos y enumerarnos un sinfín de objetos distintos que previamente les hemos enseñado en una fotografía o un dibujo, todos ellos en posición exacta y con todo detalle. Debe distinguirse la imagen eidética de la alucinación. Mientras que la primera es totalmente voluntaria y el sujeto la distingue de la realidad, la segunda aparece involuntariamente y confunde al que la padece, pues no sabe con seguridad si es real o imaginaria.
La imaginación onírica. Es la que tiene lugar cuando soñamos dormidos. El mundo de los sueños tiene un capítulo aparte y ahora los mencionamos solamente como producto de la imaginación. Durante el sueño no hay un control voluntario de la capacidad creadora de la mente, aunque algunas personas digan que pueden soñar lo que quieren o dirigir sus sueños hacia los derroteros deseados. También deben diferenciarse de las alucinaciones porque éstas ocurren cuando el individuo está despierto.

En el plano afectivo y sentimental de la persona, la imaginación ejerce una función importante. Primero como causante de variaciones en el estado de ánimo: mediante la imaginación podemos provocarnos sentimientos de tristeza o alegría a través de la creación de situaciones o imágenes conflictivas o placenteras. Y en segundo lugar podemos utilizarla en sentido inverso: para atenuar o reforzar una sensación. Cuando nos sentimos deprimidos o «bajos» de ánimo podemos compensar nuestro estado con la fantasía y la ilusión del ensueño («soñar despierto»).
Percepciones, vivencias, conceptos y pensamientos pueden ser combinados, en definitiva, constituyendo uno de los fenómenos psíquicos más enriquecedores de la esencia humana.